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"Yo me ocupo de tu sueño, tú ocúpate de soñar." - Nuria Roure
Evita estas 5 acciones y dí adiós al Insomnio;  la nº 3 creo que es fundamental

Evita estas 5 acciones y dí adiós al Insomnio; la nº 3 creo que es fundamental

Hoy día sabemos que no pasa nada por dormir mal una noche, pero: ¿y si lo que hiciéramos después de esa noche nos llevará directamente a dormir mal la noche siguiente y la siguiente… y así hasta volvernos insomnes? Aquí te explicaré cómo decirle Adiós al Insomnio. 

Son muchos los estudios que demuestran que dormir mal o dormir poco tiene graves consecuencias para la salud tanto física como mental. Esta dificultad para iniciar o mantener el sueño está asociada a Problemas físicos graves como problemas cardiovasculares, hipertensión, obesidad, diabetes, y otras patologías emocionales como ansiedad, estrés o depresión. 

 

Evita estas 5 acciones y dí adiós al insomnio rompiendo la rueda del dormir mal. 

1.-Levantarse tarde: 

Muchos insomnes tienen dificultad para quedarse dormidos o para mantener el sueño. Pueden tardar mucho en dormirse y aún haberse dormido tarde despertarse varias veces por la noche. En muchas ocasiones cuando mejor están durmiendo es en esas horas de la madrugada, momento en que toca despertarse para nuestras obligaciones diarias. Siempre acabamos parando el despertador y diciéndonos: un ratito más, por favor. Y no hace falta decir los fines de semana, esos que esperamos para poder “recuperar” las horas de sueño.

Falso. Nuestro sueño no se recupera.  Por lo tanto ponte el despertador bien pronto (incluso antes de lo que deberías por tus obligaciones) y búscate una obligación para levantarte de la cama, algo que sea motivador para ti y que siempre estés postergando porque no tienes tiempo para ello. Quedarte en la cama mantiene el insomnio. 

 

2.-Pasar mucho tiempo en cama:

Evitemos el: “ya que no duermo, al menos descanso”

Sabemos lo importante que es dormir las horas necesarias. Siempre hablamos de una media de 7-8 horas diarias para que nuestro cuerpo y mente funcionen bien al día siguiente. Pero tan importante, o más, que la cantidad de sueño es la calidad de sueño.

Un factor que determina, entre otros, la calidad de sueño es el hecho de dormir sin interrupciones.  Por lo tanto es mejor dormir 6 horas seguidas (entre la 1.30 y las 7.30) que pasar 8 horas en la cama (de las 23.30 a las 7.30), esperando 1 hora para poder dormir y despertándote entre 4-5 veces con despertares de 10-15 minutos. En ambos casos habremos dormido 6 horas aproximadamente pero, ¿en qué caso nos sentiremos mejor y más descansados por la mañana?  Sin dudarlo, en el primero.

 

 

 3.- Mirar el reloj:

¡Cuántas veces miramos el reloj estando en la cama sin poder dormir o cuando nos despertamos a mitad de la noche! ¿Por qué tenemos esa necesidad imperiosa de saber cuánto hemos dormido?  Esa acción de mirar el reloj, en vez de ayudarnos a conciliar el sueño, nos pone más nerviosos y evita que nos durmamos con más facilidad.

Pongamos un ejemplo: Una persona que duerme bien, se despierta a las 3 de la madrugada, mira su reloj y ve que son las 3. Al ver la hora piensa: ”¡ Qué bien, son las 3! Me quedan todavía 4 horas para dormir….” Y con esa sensación agradable, se da la vuelta en la cama, se acurruca y se vuelve a dormir con facilidad.

Pero veamos una persona que duerme mal, un insomne, por ejemplo. Se despierta igual a las 3 de la madrugada, mira el reloj y ¿Qué piensa?: “ Buf! Sólo son las 3! Aún me quedan 4 horas para estar en cama y conseguir dormir…” (a la vez que va calculando las pocas horas que lleva dormidas y cómo puede dejar su cerebro en blanco para poder dormir)…

Está claro que nuestros pensamientos determinan nuestras emociones, y en este caso, mirar el reloj, cuando dormimos mal es contraproducente. Nos ponemos más alterados, activamos nuestro cerebro y lejos de relajarnos (necesario para poder conciliar el sueño) hacemos que cada vez que lo miremos sea más difícil conciliar nuestro sueño.

Así que nada: Relojes bien lejos de la mesilla de noche. Pon tu despertador y ya sonará.

 

4.- Controlar tu sueño:

No hay nada más desagradable para un insomne que pasar una noche en “vela” viendo pasar la noche, todo a oscuras, pensar que todo el mundo está descansando, durmiendo y tú no… y te invaden pensamientos (generalmente negativos) sobre tu vida y sobre ti; dando vueltas en tu cabeza a problemas sin importancia, pero que desgraciadamente no puedes evitar.

Es por eso que las personas que duermen mal, rápidamente generan una especie de “fobia” a dormir, esperando no volver a tener una noche como la anterior. A veces sólo hace falta una única noche de insomnio (o mal dormir) para desencadenar ese “miedo”. De ahí que cuando ven que se acerca la noche se preocupan: ¿A ver cómo dormiré hoy? Esa sensación de pérdida de control del sueño es desesperante.

Queremos controlar nuestro sueño, nuestro descanso; pues nada más lejos de la realidad. Nuestro sueño no se puede controlar, es más, cuánto más queramos dormir, menos dormiremos.  El sueño es una acción automática. Si nosotros preguntamos a alguien que duerma bien: ¿Y tú qué haces para dormir? Su respuesta seguramente será NADA.

Debemos conseguir nuevamente que nuestro sueño aparezca de forma natural.  Así es no te empeñes en hacer cosas para poder dormir. Cuánto más lo intentes peor.

Si te gusta leer, lee; pero no para poder dormirte

Si te gusta mirar la tele, mírala; pero no poder dormirte

Si te gusta darte un baño de agua caliente, hazlo; no para poder dormirte.

Aunque seguramente cualquiera de estas 3 acciones podrían ayudarte si precisamente no lo hicieras con el objetivo de poder dormir. ¿Me sigues?

 

5.- Dar importancia a tu sueño:

Un gran consejo: ¡Quítale importancia al sueño!

Con eso no te quiero decir que dormir y sobretodo dormir bien no tenga importancia. Todo el contrario (es fundamental para gozar de una buena salud física y mental). Sino que lo que quiero decirte es que no te obsesiones con tu sueño. Si una noche no duermes bien, no pasa nada!, piensa:” seguramente la siguiente dormiré mejor”. Si, por el contrario, empiezas a preocuparte por esa noche pasada seguramente irás anticipando ansiedad durante el día, verás que las cosas no te salen bien,  y al llegar a la noche, esa preocupación y los problemas que acumulaste durante el día hará que tu sueño no aparezca tan rápido como debería.

 

Sé que todas estas acciones no son fáciles de evitar y por eso necesitamos a veces de ayuda. Intentaré guiarte en mis blogs y darte recomendaciones para que puedas aprender a evitarlas y así evitar el insomnio en tu vida. 

Si quieres ya puedes solicitar una sesión de asesoramiento gratuita :

https://bookme.name/nuriaroure  

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Hola, esto es un comentario.
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  2. Gran aporte para tu blog, me gustó y entendí muy bien, gracias por
    escribir cosas que realmente se puede leer.

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